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Alimentos adecuados para la prevención del cáncer






Como sabéis, hoy es el Día Mundial contra el Cáncer. Un día dedicado a esta enfermedad sirve para hacer balance de los datos a nivel mundial y divulgar la información referente a la prevención, investigación, tratamientos, etc.

Indudablemente, la lucha contra el Cáncer se basa en los últimos años en la prevención y el diagnóstico precoz, herramientas fundamentales en el éxito de la salud sobre esta enfermedad que tiene tantas caras como personas la padecen, pues en el desarrollo de la misma influyen múltiples factores.

Uno de estos factores es la alimentación. Por esta razón, hoy queremos hacer una recopilación de algunos alimentos vegetales cuyo consumo regular ayuda a prevenir el cáncer.

-          Zanahoria : Su color naranja se debe a su riqueza en betacarotenos, antioxidante.
-          Uva : La piel y las pepitas contienen el resveratol, que bloquean los agentes cancerígenos y el crecimiento de los tumores.
-          Tomate : Rico en licopeno, un caroteno que le da su color rojo y protege del cáncer de próstata. Su piel y pepitas también tienen efectos anticancerígenos.
-          Pimientos : Ricos en betacarotenos y vitamina C, antioxidantes y protectores de las mucosas.
-          Remolacha roja: Su color morado esconde un potente regenerador celular, las betaínas.
-          Piña : contiene ácido clorogénico y p-cumárico que combaten la formación de peligrosas nitrosaminas en el estómago.
-          Papaya : Contiene mucha vitamina C con propiedades antioxidantes que ayudan a evitar la formación de células cancerosas en el pecho.
-          Manzana : Contiene catequinas y quercetina, dos fitoquímicos que protegen contra la acción de los radicales libres.
-          Melón : Rico en betacaroteno, buen antioxidante, y es bajo en calorías, que mantiene a raya los tumores relacionados con al obesidad.
-          Frutos secos: Fuente importante de vitamina B, E y minerales como magnesio, manganeso, selenio y zinc. Muy antioxidantes.
-          Cítricos(naranjas,limones etc) : Ricos en viatmina C, antioxidante y estimulante de la células de defensa. Contienen flavonoides, protectores de los capilares sanguíneos que mantienen las membranas permeables y oxigenadas.
-          Coles : Contienen I3C, sustancia química que ayuda a reparar el ADN de las células.
-          Albaricoque: Contiene betacaroteno que actúa atrapando radicales libres y moléculas de oxigeno libres que son compuestos tóxicos y cancerígenos.
-          Espinacas: Ricas en carotenos, precursores de la vitamina A, que interviene en la prevención del cáncer.
-          Espárragos: Es el alimento que contiene más glutathione, uno de los mayores enemigos del cáncer.
-          Fresas: Efectos depurativos, ayudan a limpiar el organismo de toxinas. Contienen fibra, minerales y vitaminas.
-          Frutas del bosque: Moras, arándanos y grosellas son ricas en antocianina, un pigmento morado, que tiene un gran efecto antioxidante. También son ricas en vitamina A y C, minerales, pectina y ácidos vegetales. Se está estudiando su efecto preventivo contra la leucemia.
-          Berenjena : Retrasa el proceso de oxidación, favoreciendo el bloqueo de algunos tipos de cáncer.
-          Aguacate: Contiene vitamina E gran antioxidante aliado contra el cáncer.
-          Ajo: Ayuda a reducir el riesgo de contraer cáncer por sus antioxidantes como la allicina, quercitina…
-          Alcachofa: Contiene inulina, polisacárido muy eficaz en la prevención del cáncer de mama y colón.
-          Higos y ciruelas pasas: Ricos en niacina (vitamina B3), un potente inhibidor de la degeneración celular.
-          Legumbres : Ricas en fibra e inhibidores de proteasas que previene de tumores de mama y colon principalmente.

Estos son algunos de los alimentos llamados “anticáncer” que es positivo incorporar a nuestra alimentación habitual. Todos ellos forman parte de nuestra dieta mediterránea, son fáciles de encontrar y de consumir y son, ante todo, fuente de salud y bienestar.

Imagen: foodcare.es

Al dulce boniato






En cada estación del año los productos del campo disponibles varían y con ellos los platos de nuestra cultura culinaria. El tubérculo del que hablamos hoy es un buen ejemplo de ello pues en seguida lo relacionamos con el invierno y las estufas u hornos de leña.

A pesar de lo “humilde” de este vegetal que tan presente ha estado en la cultura rural, las propiedades nutritivas del boniato son muy interesantes. Es un vegetal rico en carbohidratos de fácil digestión. Destaca su riqueza en betacarotenos beneficiosos para el sistema cardiovascular. Rica fuente de azúcares naturales por lo que es recomendable su ingestión en la infancia y el embarazo  así como en dietas deportivas. Deberán moderar su consumo las personas diabéticas aunque no se desaconseja, pues su alto contenido en fibra hace más lenta su digestión evitando las hiperglucemias. Y como siempre, la sabiduría popular acertaba en relacionar su consumo con las épocas más frías pues la vitamina A que posee refuerza el sistema inmunológico.

Los boniatos forman parte de muchos postres tradicionales como los pasteles de boniato valencianos, pero sin duda la forma más popular de prepararlos es asados. Para ello debemos lavarlos bien y colocarlos en el horno envueltos en papel de plata. Mucho más rápido se pueden cocinar en el microondas. Se pinchan con un tenedor y se van programando varios minutos a fuerza máxima, comprobando de vez en cuando su cocción pues varia mucho según la cantidad y los tamaños. Como referencia diremos que tres boniatos medianos se asarían en 10/15 minutos. Estarán asados cuando queden blanditos.

De esta forma tan sencilla podremos saborear unos dulces, tiernos y nutritivos boniatos asados. ¡Que los disfrutéis!

Fuentes consultadas: botanical-online.com
Imagen: belista.es

El Valor de las Crucíferas




En Frutería Luis Alberto dedicamos la semana a una familia de verduras con unas interensantísimas propiedades: las crucíferas.

A este grupo de alimentos pertenecen todos los tipos de col y estos días tendremos a vuestra disposición Romanescu, Col Lombarda, Col de Hoja, Coliflor, Coles de Bruselas y Brócoli, todas ellas de la mejor calidad.

La crucíferas son ricas en fibra, antioxidantes, betacarotenos, provitamina A y vitaminas K y C. Todos estos componentes le otorgan diferentes beneficios como el mantenimiento de nuestras defensas, la regeneración celular, la protección del sistema cardiovascular, el tránsito intestinal y, la más destacada, la prevención de formación de células cancerígenas, sobre todo en el sistema digestivo.

Con respecto a este particular, estas verduras contienen sustancias anticancerígenas muy valiosas para la prevención de esta enfermedad y también para la recuperación de la misma. Los estudios han sido determinantes y para beneficiarse de estos efectos en nuestra salud aconsejan el consumo de las crucíferas tres veces a la semana, crudas o al vapor.

Aprovechad nuestra semana especial sobre las crucíferas para preparar alguna de estas verduras tan recomendables, tal vez en una sorprendente ensalada con col lombarda, una suave tortilla de coliflor, una cena de brócoli con jamón, un arroz con romanescu… ¡hay miles de posibilidades! 
 Risotto de calabaza y queso con crujiente de jamón

Ya tenemos media ciudad decorada con calabazas para celebrar la noche de Halloween, y para todos aquello que hayáis optado por la compra de una calabaza natural os sugerimos preparar un Risotto. Se trata de una receta muy completa que os aportará gran cantidad de betacaroteno, un antioxidante que contribuye a reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.

Ingredientes para 4 personas:

 - 360 gramos de arroz
 - 350 gramos de calabaza
 - 1 litro de caldo de verduras (y un poco más)
 - 200 mililitros de cava brut (o vino blanco seco)
 - 1 puerro
 - 3 ajos tiernos
 - 80 gramos de queso parmesano
 - 3 lonchas de jamón serrano
 - Pimienta negra
 - Comino molido
 - Una pizca de curry
 - Aceite de oliva virgen extra y sal

 Preparación:

 Pela la calabaza y trocéala en daditos, salpiméntala al gusto y rehógala en una cazuela con un poco de aceite a fuego lento. Ve moviendo de vez en cuando e incorpora un poco de caldo si lo consideras oportuno para mejorar su cocción.

 Cuando empiece a estar tierna y no haya jugo, incorpora el puerro, los ajos tiernos y las especias, rehoga a fuego lento unos 10 minutos más. A continuación pon a calentar el caldo en un cazo o en el microondas y seca las lonchas de jamón; lo más fácil es que las pongas en un plato en el microondas, aproximadamente en dos minutos a máxima potencia estarán crujientes. Reserva.

 Incorpora el arroz a la cazuela de la calabaza y tuéstalo hasta durante un par de minutos, incorpora entonces el cava, sube a fuego medio y deja evaporar. Empieza entonces a regar con el arroz con el caldo, un vaso o un cucharón cada vez; no viertas el segundo vaso hasta que el primero se haya absorbido y ve moviendo de vez en cuando para que tome la textura del risotto. Cuando incorpores la última ración de caldo añade el parmesano antes de que se haya absorbido completamente, pero comprueba que el arroz está en su punto de cocción. Si no, añade una tanda más de caldo. Una vez incorpores el queso, mezcla bien con el arroz, tapa, apaga el fuego y deja reposar un par de minutos antes de servir. Rompe el crujiente de jamón en pequeñas virutas para servir sobre el Risotto de calabaza.
 
 Imagen de http://www.mundorecetas.com